Jeong Mee Yoon es una fotógrafa nacida en Seúl, Corea del Sur, en 1969.
Actualmente reside y trabaja en Nueva York, Estados Unidos. Su trabajo ofrece
una visión crítica sobre el modo en que el mercado de consumo genera y exacerba
estereotipos de género. Pone al descubierto que los límites no están definidos
y el absurdo que esto puede llegar a significar. En 2007 publicó su libro The
Pink and Blue Project y una de las fotografías se convirtió en portada
de la mítica revista Life Magazine, lo que le aportó fama mundial.
"The Pink and Blue Project son los tópicos de mi tesis.
Este proyecto explora las tendencias en las preferencias culturales y las
diferencias en los gustos de los niños y niñas (y sus padres y madres) de
diversas culturas y grupos étnicos, así como socialización de género e
identidad. Este trabajo también problematiza otros temas, tales como la
relación entre género y consumismo, la urbanización, la globalización del
consumismo y el nuevo capitalismo" (extracto de la entrevista realizada en
septiembre de 2009 en la revista virtual Feature Shoot, a cargo de
Alice Zavos).
El podcast que compartimos para esta ocasión es de
María Fernanda Lorenzo, Licenciada en Historia (UNSAM) e investigadora en
el Archivo de Palabras e Imágenes de Mujeres, del Instituto de Investigación en
Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) y autora del
libro: Que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta
para ir a la universidad,
EUDEBA, Buenos Aires, 2016. Analiza el ingreso de las mujeres a la educación
universitaria en la historia reciente.
Luego de escuchar el audio realizar una breve síntesis conceptual sobre lo desarrollado por la investigadora... ¿a qué hace referencia su explicación? ¿cómo era la situación de las mujeres en la universidad? ¿qué buscaban lograr? -son solamente algunas preguntas disparadoras, para tener en cuenta al momento de elaborar la síntesis-.
¿Cuáles son algunas de las preguntas que se pueden
hacer para pensar la arquitectura, el diseño y el urbanismo desde una
perspectiva de género?
Seleccione una:
a. Se trata de reflexionar acerca de qué tipo de actividades y cuerpos
corresponden a mujeres y varones para poder formular propuestas acordes a esto.
b. Se reflexiona acerca de cuál es el sujeto del diseño, para qué cuerpos,
bajo qué parámetros y con qué códigos prefijados se diseñan los objetos, los
espacios y los mensajes, y qué impactos, usos y lecturas produce en las vidas
de las personas lo que se está diseñando.
c. Se repiensan los estereotipos y las construcciones de sentido asociadas
a los géneros para poder diseñar colecciones de ropa acordes a todos los
cuerpos y las identidades de género.
Según explica
Griselda Flesler, ¿cuál es el problema con el sujeto modelo construido
históricamente que se utiliza para diseñar?
Seleccione una:
a. Que suponía ser universal, pero no lo es.
b. No hay ningún problema y se puede seguir utilizando.
c. Que se trata de un modelo masculino.
¿Por qué surgió en la Facultad de Arquitectura,
Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA la necesidad de crear un baño sin distinción
de género?
Seleccione una:
a. Porque en la FADU están todo el tiempo pensando cómo mejorar el diseño
de los espacios.
b. Porque se buscó generar un espacio de respeto hacia la diversidad donde
ninguna persona de la comunidad se sintiera incómoda al momento de necesitar
acceder a un sanitario.
c. Porque hubo quejas por parte de la comunidad acerca de la discriminación
en los baños de la Facultad.
“Medios de
comunicación y construcción de estereotipos de género”
Losinvito a leer un texto de la autora
Virginia García Beaudoux en el que analiza cómo los medios de comunicación
colaboran en la difusión y el sostenimiento de estereotipos acerca de lo que
debería ser un líder político y cómo esto constituye una "trampa"
para las mujeres políticas.
García Beaudoux, V. Influencia de la televisión en la creación de
estereotipos de género y en la percepción social del liderazgo femenino. La
importancia de la táctica de reencuadre para el cambio social. Universidad de Buenos Aires, Argentina; Centro de
Opinión Pública de la Universidad de Belgrano, Buenos Aires, Argentina.
Participación política y derechos de las mujeres
VIRGINIA GARCÍA BEAUDOUX nos
contará sobre el lugar que ocupan las mujeres en la política, cómo logran
insertarse en este mundo tradicionalmente masculino y las desigualdades que aún
persisten en pleno siglo XXI incluso en los países con mayores niveles de
equidad.
En el video, Virginia García Beaudoux asegura que
aún en el siglo XXI las mujeres continúan siendo afectadas por una gran
desigualdad en el ejercicio de la política en todos los niveles y en todos los
países de la región latinoamericana. ¿Cuáles son los obstáculos más comunes que
ella describe?
Seleccione una:
a. La falta de financiamiento para sus campañas electorales y dificultades
para integrar las listas.
b. La falta de confianza en el liderazgo femenino.
c. Se considera que las mujeres no suman.
¿Cómo explica la especialista que un grupo que
constituye la mitad de la población del mundo, representada por las mujeres, no
ocupa también la mitad de las posiciones de poder y de influencia política y
económica?
Seleccione una:
a. Porque no es necesario que las mujeres ocupen esas posiciones.
b. Porque las mujeres no están capacitadas para ocupar esas posiciones.
c. Porque se impone el estereotipo que indica que el liderazgo es
masculino.
¿Cuáles son los obstáculos que aún en los países
denominados como “paraísos de la igualdad” encuentran las mujeres en el campo
político?
Seleccione una:
a. El “techo de nirvana” y los dobles estándares.
b. Que la paridad numérica no es suficiente, que siguen existiendo dobles
estándares y que operan los “techos de nirvana”.
c. El techo de cristal, las paredes de cristal y el “techo de nirvana”.
¿Cómo explica Virginia García Beaudoux en su texto
la influencia que los medios masivos de comunicación, sobre todo la televisión,
tienen en la construcción de estereotipos que perjudican el liderazgo femenino?
Seleccione una:
a. Porque debilitan la imagen de la mujer.
b. Porque no aparecen.
c. Porque refuerzan los estereotipos de género.
»Buscar información en las redes sobre
la problemática planteada por la autora (situaciones políticas, estereotipos en
los medios de comunicación, etc.) Desarrollar el ejemplo seleccionado e indicar
el link (es posible realizar una captura de pantalla o agregar la imagen del
artículo o audiovisual)
Enviar por mail a lperrotti@abc.gob.ar
Infuencia de la televisión en la creación de estereotipos de género y en la percepción social del liderazgo femenino.
La importancia de la táctica de reencuadre para el cambio social
Virginia García Beaudoux
Universidad de Buenos Aires, Argentina.
Introducción
¿Qué son y por qué importan los estereotipos de género?
Los estereotipos de género han sido identifcados como una de las
principales causas por las que las mujeres enfrentan más obstáculos
que los varones para alcanzar puestos directivos y de alta responsa-
bilidad (Molero, 2004). En el ámbito político, existe una marcada des-
igualdad desfavorable a las mujeres en la ocupación de posiciones de
liderazgo. Según datos recientes de la ONU, al 1.° de enero del 2014, eran
mujeres solo el 21,8% de los parlamentarios de nivel nacional, el 17%
de los ministros de gobierno y el 5,9% de los jefes de Estado del mun-
do entero. El sexismo, además, se pone en evidencia al observar otros
indicadores, tales como que la mayoría de las mujeres que son minis-
tros, están a cargo de sectores como educación y familia. En muchos
sitios, las mujeres manifestan tener conciencia de esta situación: en el
Eurobarómetro del año 2009, el 77% de las treinta y cinco mil mujeres
entrevistadas en países de la Unión Europea opinó que la política está
dominada por varones.
En buena medida, el origen de esa inequidad se sustenta en la asocia-
ción del liderazgo político con rasgos atribuidos al estereotipo masculi-
no. Cuando a las personas se les pregunta cuáles son las características
que defnen a un buen líder, la respuesta más frecuente incluye un lis-
tado de rasgos estereotípicamente masculinos (dureza, ambición, racio-
nalidad, agresividad, competitividad). Esas cualidades son opuestas a las
típicamente adjudicadas al estereotipo femenino (sumisión, afectividad,
sensibilidad), que casi nunca se indican en las defniciones del liderazgo
(Morales & Cuadrado, 2011). Las investigaciones de Schein (2001) revela-
ron que las características y comportamientos con los que se describe a
personas que ocupan un puesto directivo coinciden con las asignadas
a los varones, pero no con las asignadas a mujeres. Ese fenómeno de
asociación entre masculinidad y liderazgo exitoso se repite en países
tan diversos como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Australia,
China, España, Japón, India y Turquía. En ocasiones, hasta las propias
mujeres describen y tipifcan masculinamente los puestos directivos de
éxito (Cuadrado, 2004).
Los estereotipos son creencias generalizadas y socialmente compar-
tidas acerca de los atributos de las personas que conforman un deter-
minado grupo social. Cuando se referen a las características atribui-
das a varones y mujeres, se los denomina estereotipos de género. Están
conformados por dos dimensiones: una descriptiva y otra prescriptiva
(Burgess & Borgida, 1999). La dimensión descriptiva se refere a las ca-
racterísticas que se atribuye que poseen varones y mujeres. Por ejem-
plo, el componente descriptivo del estereotipo femenino incluye las ca-
racterísticas de que las mujeres son débiles, afectuosas, comprensivas,
maternales, emocionales, sensibles a las necesidades de los otros, preo-
cupadas por el mantenimiento de la cohesión grupal (Cuadrado, 2007;
Silván, Cuadrado & Sáez, 2009). La dimensión prescriptiva se deriva de
la descriptiva, e indica cómo deben ser y comportarse varones y muje-
res, lo deseable para cada género. Por ejemplo, el estereotipo femenino
prescribe que las mujeres deben tener habilidades interpersonales, ser
pasivas y cooperativas, amantes de los niños, sensibles y complacien-
tes (Prentice & Carranza, 2002). Esa expectativa deriva de la creencia
descriptiva de que las mujeres son cálidas, afectivas y comprensivas
(Cuadrado, 2007).
Los estereotipos dan lugar a dos tipos de actitudes negativas hacia
las mujeres líderes: o bien se considera que no están preparadas para
el liderazgo; o bien, cuando una mujer es competente en una posición
de liderazgo, con frecuencia es desaprobada o rechazada personal y
socialmente, dado que con su comportamiento desafía las creencias
prescriptivas de lo que es una conducta deseable en el género femeni-
no (Cuadrado, 2007). La consecuencia es que las mujeres encuentran
difcultades adicionales a las que enfrentan los varones para ser perci-
bidas de modo positivo cuando lideran, como así también un entorno
más hostil para el desarrollo del liderazgo femenino. La “Teoría de
la congruencia de rol del prejuicio hacia líderes femeninos” (Eagly &
Karau, 2002), inicialmente desarrollada para el ámbito de las organi-
zaciones, encuentra aplicación en el ámbito político (Morales & Cua-
drado, 2011). Argumenta que la causa de las actitudes menos favorables
hacia las mujeres líderes en comparación con los varones líderes, así
como de los mayores obstáculos que enfrentan y de su consecuente
menor acceso a puestos de liderazgo, se debe a que la dimensión des-
criptiva del estereotipo de género femenino (creencias acerca de có-
mo son las mujeres) es inconsistente con las creencias mantenidas so-
cialmente acerca de la conducta femenina deseable en la dimensión
prescriptiva (cómo deberían comportarse las mujeres). Cuando existe
alguna ambigüedad respecto de la competencia de una mujer en ejer-
cicio de liderazgo, es muy posible que sea considerada incompetente;
mientras que cuando su competencia es incuestionable, es probable
que sea rechazada socialmente (Cuadrado, 2011). En el terreno de la ac-
tividad política, se produce una suerte de extensión de lo que sucede
en el ámbito organizacional y hasta se acentúa la pugna entre lo públi-
co y lo privado con relación a las mujeres (D’Adamo, García, Ferrari &
Slavinsky, 2008, p. 93).
A lo largo de estas páginas, en primer lugar, se analiza el papel de los
medios de comunicación de masas en la construcción y mantenimien-
to de esos estereotipos sociales femeninos. Asimismo, se discute su in-
fuencia en la percepción pública predominante acerca de las mujeres.
Se verá que, a pesar de los avances y cambios que han tenido lugar a lo
largo del tiempo y de la historia a favor de la situación de las mujeres en
la sociedad, aún actualmente, en la segunda década del siglo XXI, sobre-
viven muchos de los más clásicos estereotipos de género, y que ellos son
sostenidos tanto por los varones como por las propias mujeres. Adicio-
nalmente, se exponen dos problemas que suelen enfrentar las mujeres
que ocupan posiciones de liderazgo: el problema de la confabilidad, y el
problema del denominado “precipicio de cristal”. Finalmente, se discute
y propone la táctica de reencuadre de la comunicación política como
una vía que permite poner en evidencia los estereotipos de género y con-
tribuir al proceso de cambio social.
¿Qué estereotipos de las mujeres transmiten y refuerzan los medios de comunicación y cuáles son sus consecuencias sociales?
En el marco de la Teoría del Cultivo, George Gerbner y su equipo de colaboradores (Gerbner, Gross, Morgan & Signorielli, 1990, 1996; Gerbner, Gross, Morgan, Signorielli & Shanahan, 2002) implementaron hacia finales de la década de 1960 el Proyecto Indicadores Culturales, que se
desarrolló durante 25 años en la Annenberg School for Communication de la Universidad de Pennsylvania, EE.UU. En su marco, se analizó a la televisión entendida como un sistema centralizado para narrar historias, cuyos dramas, programas informativos y publicidades forman un
sistema coherente de imágenes y mensajes que penetran en los hogares.
El proyecto documentó las principales características de los contenidos televisivos y el modo en que ellos afectan las creencias y valores de los televidentes asiduos.
Una de las hipótesis en torno a las cuales se articula el Proyecto Indicadores Culturales postula que el mundo que muestra la Tv distorsiona los datos de la realidad social. Lo que vemos en televisión no es refejo de la realidad, sino que ese “referente televisado” es sustancialmente diferente al “referente objetivo” de las estadísticas del mundo real. La hipótesis se sometió a prueba mediante una línea de investigación denominada “Análisis del sistema de mensajes”. Entre 1967 y 1991, con frecuencia anual, se registró una muestra semanal de los programas de Tv en horario central de máxima audiencia (prime time) de toda la red de canales de Estados Unidos. Los materiales grabados no fueron clasifcados por tipo de mensaje, sino que publicidades, noticieros, series, películas, programas deportivos, realidad y fcción, se consideraron como un conjunto porque se concibe a la Tv como un sistema de mensajes complementarios y coherentes. El metaanálisis de los resultados de los 25 años de investigación arroja que la programación de Tv sistemáticamente presenta una imagen sesgada y distorsionada de la realidad social, con patrones frecuentes y repetitivos (Signorielli, 1986).
Específcamente, en lo concerniente a los roles de género, los hallazgos son muy signifcativos. Para comenzar, a pesar de que en el mundo real hay más mujeres que varones, en la demografía de horario de máxima audiencia de la televisión hay tres varones protagonistas por cada mujer. Esa tendencia alcanza hasta a los dibujos animados, incluyendo animales (Morgan, 2002, p. 355). Además, cuando se trata de roles de género, las mujeres en la televisión son objeto de narraciones llamativamente convencionales, tanto en los papeles que desempeñan como en sus características de personalidad.
La programación televisiva hace énfasis más en la vida privada y romántica de las mujeres que en su vida pública o profesional. No es el caso de los varones. Por ejemplo, se desconoce el estado civil de más de dos tercios de los varones que vemos en televisión, pero se sabe si están casadas o no más del 50% de las mujeres. Esto resulta en la anomalía de que casi la mitad de todos los personajes casados son mujeres, aunque en horario central las mujeres constituyen solo un tercio de los elencos
Si bien es cierto que en las últimas décadas ha aumentado la variedad de ocupaciones y los papeles profesionales para las mujeres en la Tv, también lo es que las mujeres tienen casi el doble de probabilidad de interpretar el papel de esposas en comparación con las veces que los varones
representan el de maridos (Greenberg & Collette, 1997). Pero además, con referencia al matrimonio, la televisión es altamente moralizante con el género femenino. En Tv se muestra indirectamente que el matrimonio daña a los hombres y es benefcioso para las mujeres. Los varones tienen
mayor probabilidad de tener éxito (en el marco de esta investigación se defne al éxito como el logro de los objetivos propuestos y al fracaso como no lograrlos) si son solteros: los hombres solteros fracasan 32 veces y los casados 45 por cada 100 que tienen éxito. En cambio, las mujeres
tienen más probabilidades de ser exitosas si están casadas: la proporción de fracasos es 29 si están casadas y 42 si son solteras cada 100 éxitos (Morgan, 2002, pp. 371-376).
Cuando una mujer logra salir de los roles que la encasillan en la vida
privada y consigue interpretar un papel profesional o directivo, son estadísticamente signifcativos los casos en los que la trama muestra que tiene deterioros éticos o emocionales (mala, trepadora, inescrupulosa, etc.). En cuanto a los rasgos de personalidad típicos para cada género, a
los hombres se les adjudica el talento, la racionalidad, la estabilidad y el poder; mientras que a las mujeres el atractivo, la ternura y la pasividad.
Si la variable es la edad, cuando las mujeres son mayores se las caracteriza como asexuadas. Las mujeres que aparecen en la televisión tienden a concentrarse en los grupos más jóvenes de edad. Pero “envejecen más rápido” que los varones. Esto signifca que los personajes maduros femeninos tienen más probabilidades de ser puestos a interpretar roles de personas “más mayores” en comparación con los personajes masculinos que tienen la misma edad. Las mujeres, a partir de la mediana edad, son
retratadas como improductivas y pasivas, salvo los casos en que desem-
peñan papeles asociados con actividades criminales. Las mujeres mayo-
res interpretan personajes malvados más que buenos en una proporción
de 6 a 1 en comparación con las mujeres jóvenes o con los hombres ma-
yores (Morgan, 2002).
En síntesis, los varones tienen un mayor espacio en la Tv, aparecen con más frecuencia en los papeles protagónicos, exhiben actitudes y comportamientos dominantes y suelen ser representados fuera del hogar, en su lugar de trabajo, ejerciendo roles de autoridad que desempeñan
exitosamente (Herrett-Skjellum & Allen, 1996). Con las mujeres sucede todo lo contrario.
Por su parte, los hallazgos empíricos corroboran que cuanto más un individuo se expone a la Tv, más se parece su visión de la realidad social y política al referente televisado que al referente objetivo de las estadísticas: los resultados del Proyecto Indicadores Culturales muestran que, manteniendo constantes todas las variables (edad, género, estatus socioeconómico, etc.) menos la cantidad de horas diarias de exposición a la televisión, quienes ven más de cuatro horas por día sostienen prejuicios y concepciones estereotipadas de los géneros, coincidentes con las narraciones televisivas. Por ejemplo, creen que las mujeres son personas con intereses y capacidades mucho más limitados que los varones; y sostienen nociones tales como “las mujeres son más felices cuando se
quedan en casa cuidando de sus hijos” y “los hombres nacen con más
ambición que las mujeres” (Morgan, 2002).
Los estereotipos tradicionales de género construidos socialmente y
mantenidos por los medios de comunicación no son cuestión del pasa-
do. En un reciente sondeo que realizamos en el Centro de Opinión Públi-
ca de la Universidad de Belgrano, encontramos que continúan vigentes
y resistentes al cambio. El 90% de los participantes del sondeo declaró
que prefere viajar en un avión pilotado por un varón y no por una mujer . El 96% tendría más confanza en un ingeniero varón antes que en una ingeniera mujer. El 76% prefere que los policías sean varones. El 98% no duda que preferiría contratar a una mujer y no a un varón para que cuidara a sus hijos. Leídos en conjunto, los resultados indican que cuando las tareas implican cuestiones de cál-
culo o mecánica, tales como la ingeniería o pilotar un avión, la preferencia por los hombres para que las realicen es abrumadora. Asimismo, las labores relacionadas con la violencia se asocian con el estereotipo masculino (por ejemplo, hacer cumplir la ley y el orden), del mismo modo
que el cuidado de niños se considera propio del género femenino. Cabe destacar que esos estereotipos son mantenidos no solo por los hombres sino también por las propias mujeres: el 83% de las entrevistadas de género femenino respondió que prefere volar en un avión pilotado por un
varón y el 85% manifestó que prefere que los policías sean varones, lo cual sobrepasa ampliamente a los participantes de la encuesta de género masculino, que declararon esa preferencia en el 67%
de los casos, es decir, también de modo mayoritario tienen preferencia por los policías varones, pero en un porcentaje inferior al de la respuesta femenina. En los otros ítems comentados no se hallaron diferencias en las respuestas de ambos géneros.
Que las percepciones de las propias mujeres acerca de su género se encuentren dominadas por fuertes estereotipos explica, en parte, la existencia del fenómeno denominado cement ceiling (‘techo de cemento’). Así como la noción de techo de cristal o glass ceiling se utiliza para describir
el fenómeno de la barrera invisible que frena el acceso de las mujeres a los altos puestos directivos, con la noción de techo de cemento se alude a que, en ocasiones, las mujeres se autoexcluyen de ciertos puestos, trabajos o posiciones de liderazgo. Se trata de una barrera autoimpuesta
por las propias mujeres, por ejemplo, cuando deciden no competir por una promoción previendo las difcultades que encontrarán en el nuevo puesto si lo consiguen, o porque temen no poder conciliar la vida laboral y privada y creen que si ascienden tendrían que pagar altos costos
familiares y personales (Cuadrado, 2011). Es evidente que, aun cuando autoimpuesta, esta barrera está relacionada con la existencia de prácticas y discursos sociales que sostienen y promueven autorrestricciones y comportamientos de esas características.
El problema de la confabilidad en las mujeres líderes
En las últimas dos décadas mucho se ha logrado en el tema de la igualdad de género. Ha aumentado la cantidad de mujeres al frente del poder ejecutivo de sus países, como así también la representación femenina en el poder legislativo. Se ha incrementado el acceso de las mujeres
al mundo público y su participación en el mercado laboral, así como su presencia en las aulas universitarias y entre las flas de los graduados universitarios. Sin embargo, si bien algunas dimensiones en la percepción de las líderes femeninas parecen haber mejorado, el problema de la
falta de confanza en las mujeres exitosas no se resuelve. Y no es un problema menor si se desea romper con el estereotipo negativo.
En el mismo sondeo de opinión al que se hizo referencia en el apartado anterior, aunque en comparación con las mujeres el doble de los varones opina que cuando las mujeres ocupan posiciones de poder son menos confiables que los hombres que las ejercen, no deja de sorprender que esa sea también la opinión de casi la mitad de las mujeres encuestadas. Curiosamente, la confiabilidad no se relacionaría con una dimensión como la ética, dado que casi la totalidad de las
mujeres y el 40% de la muestra masculina encuentran que el género femenino se comporta de modo más ético que el masculino cuando ocupa posiciones de poder. Finalmente, si bien son muchos más los hombres que preferen tener un jefe varón, casi la mitad de las propias mujeres mantiene la misma creencia.
Les propongo intercambiar reflexiones
acerca de los derechos que se ven vulnerados en los siguientes Spots
institucionales de la Secretaría de Comercio.
Les pido que seleccionen dos de los
spots, y sobre éstos identifiquen cuál es la relación de consumo, el producto o
servicio, y si se evidencia alguna situación de vulneración de algunos de los
derechos de los consumidores.
Si fuera el caso, indiquen cómo y dónde
podrían encarar la resolución del conflicto.
LaLey 24.240
de Defensa del Consumidorcontiene un capítulo relativo a los
servicios públicos domiciliarios que reconoce los siguientes derechos para los
usuarios:
obtener de las empresas prestadoras constancia
escrita de las condiciones de prestación del servicio y de los derechos y
obligaciones de ambas partes. (Esa información también debe estar a
disposición del usuario en las oficinas de atención al público);
reclamar una indemnización en caso de facturas
con sumas o conceptos indebidos o cuando la empresa reclame el pago de
facturas ya abonadas;
exigir que se apliquen para los reintegros y
devoluciones los mismos criterios que se establecen para los cargos en
mora y requerir indemnización de un 25% por importes reclamados o cobrados
indebidamente;
obtener una compensación por la interrupción o
alteración del servicio: es posible reclamar una compensación por el
tiempo en el que el servicio no fue prestado;
exigir a las prestadoras la habilitación de un
registro de reclamos que deben ser satisfechos, de no existir otro plazo,
en 10 días corridos.
presumir existencia de error en la facturación
en consumos registrados que excedan el 75% de los consumos promedio de los
últimos 2 años; en estos casos se presume que existe un error en la
facturación;
para los servicios de consumos no estacionales
se deberá tener en cuenta el consumo promedio del último año.
requerir y obtener factura detallada del
servicio prestado;
ser informado sobre las condiciones de
seguridad;
recibir las facturas del servicio con no menos
de 10 días de anticipación a la fecha de vencimiento;
ser debidamente informado de la existencia de
facturas pendientes de pago;
presumir existencia de
error en la facturación en consumos registrados que excedan el 75% de los
consumos promedio de los últimos 2 años; en estos casos se presume que
existe un error en la facturación;
para los servicios de
consumos no estacionales se deberá tener en cuenta el consumo promedio
del último año.
¿En qué instancias de la relación de
consumo estamos protegidos?
Larelación de
consumocomienza desde el momento en que el consumidor toma conocimiento de un
producto o un servicio y su protección incluye todas las etapas de su actuación
en el mercado.
Momentos de la relación de consumo
Etapa pre-contractual: desde que el consumidor
toma conocimiento del producto o servicio, esto es, cuando lo ve en una
vidriera o cuando toma contacto con una publicidad determinada
Etapa contractual: desde la contratación y
durante toda la relación comercial.
Etapa post contractual: luego que el consumidor
finaliza la relación contractual. Ejemplo: exigencia de cargos no
informados o bajas no tramitadas.
¿Por qué los
consumidores necesitan estar protegidos por derechos ligados al consumo?
Porquelos
consumidores son la parte más débil en las relaciones de consumo. Es decir, el
proveedor es un profesional en su tarea y dispone de las herramientas y
conocimientos necesarios acerca del bien que comercializa o del servicio que
presta. Los consumidores, en cambio, desconocen los detalles técnicos y legales
de los productos que consumen o de los servicios que contratan; y en todo caso,
dependen de la información que les provee el propio proveedor. Por otra parte,
a diferencia del proveedor que se especializa en un número reducido de
productos, los consumidores lo son de una importante gama de productos y
servicios en su vida cotidiana y sería imposible pretender conocer los detalles
y especificidades de todos.
Este desequilibrio entre los
proveedores y los consumidores se evidencia en distintos campos:
en la información: que manejan unos y otros
sobre las características del producto o servicio o en el precio o en la
forma de pago;
en la necesidad: para los proveedores un
producto es un producto más objeto de su comercio, en cambio para el
consumidor puede tratarse de un producto o servicio necesario para
sostener su vida;
en su capacidad de defenderse legalmente: los
consumidores, como individuos, suelen tener menor capacidad de defenderse
legalmente, ya sea por desconocimiento de sus derechos como consumidor
como por su capacidad de hacer cumplir tales derechos efectivamente.
Documentos internacionales que tuvieron influencia en la
conformación de los sistemas de protección al
consumidor en Argentina y América Latina
Durante el proceso de conformación del sistema de protección al consumidor en
Europa, la Asamblea General de Naciones Unidas dicta en el año 1985 las
“Directrices para la Protección del Consumidor”.
Las Directrices son un conjunto de recomendaciones para que los Estados
promuevan legislaciones que otorguen un nivel de protección adecuado a los
consumidores.
En ese mismo momento se inicia el proceso de conformación de los sistemas de
protección al consumidor en América Latina, y las legislaciones que comienzan a
surgir en la región toman como base esas Directrices.
Con base en esas directrices, Consumers International (una Federación
Internacional de Asociaciones de Consumidores, creada en 1960) ha elaborado un
decálogo que contiene y sintetiza los derechos básicos de los consumidores.
A continuación se describen los derechos contenidos en el denominado
“Decálogo de los Derechos Básicos de los Consumidores”.
1. Derecho a la satisfacción de las necesidades básicas: todos los
consumidores en tanto seres humanos tienen derecho a acceder a los
servicios y productos básicos para su reproducción física, psíquica y social.
2. Derecho a la seguridad: comprende la protección frente a los riesgos para
la salud y la seguridad física de los consumidores que debe observarse en
la elaboración y comercialización de productos y en la prestación de
servicios.
3. Derecho a la información: los consumidores tienen derecho a ser
informados acabadamente acerca de los productos y servicios que
consumen, ya sea en el momento de la oferta, en la publicidad, en los envases,
en los manuales de uso de productos durables, etc.
4. Derecho a elegir: los consumidores deben ser protegidos contra las
prácticas monopólicas que limitan la posibilidad de elección y a poder elegir
entre más de un oferente o proveedor
5. Derecho al trato digno: que los consumidores reciban un trato digno y
equitativo.
6. Derecho a la organización y representación: deben asegurarse los
medios para la organización de los consumidores en la defensa de sus
derechos y las condiciones para garantizar que sus organizaciones
representativas sean oídas en los procesos de toma de decisiones públicas.
7. Derecho a la protección de los intereses económicos (reparación):
este derecho promueve la protección de los intereses económicos de los
consumidores en caso de sufrir daños a través de la reparación efectiva o la
indemnización.
8. Derecho a la educación para el consumo: los consumidores tienen
derecho a conocer, formarse y debatir acerca de su condición de
consumidores y de los derechos que los asisten. Dicha formación debe
darse tanto a través de la educación formal como no formal.
9. Derecho a un ambiente saludable: los consumidores tienen derecho a la
protección del ambiente en la producción y la comercialización de servicios
tanto para las generaciones actuales como las futuras.
El Bullying, o acoso entre pares, es un comportamiento agresivo e intencional, que supone un desbalance de poder y que se repite a lo largo del tiempo.
El bullying puede darse a través de diferentes formas de hostigamiento: físico, verbal, psicológico, virtual, etc.. También incluye modalidades tales como las amenazas, el pedido de dinero, el acoso sexual entre pares (a través de insultos o agresiones físicas) y la generación de rumores.
El bullying es una forma de violencia, ocurre tanto en mujeres como en varones y supone disfrute por parte del agresor y sufrimiento del agredido.
Es importante diferenciar el bullying de otras formas de agresión entre pares que forman parte de la dinámica evolutivamente natural de las relaciones entre chicos y adolescentes.
A 12 años de la ocupación y puesta en producción y a tres del decreto aprobado por la legislatura neuquina, el gobierno provincial firmó hoy el decreto de expropiación de la excerámica Zanón, una de las más emblemáticas fábricas recuperadas en todo el país. A partir de ahora, solo restan los tiempos administrativos y legales para que la tradicional fábrica quede efectivamente en manos de los trabajadores. "Desde que se aprobó la ley de expropiación en agosto del 2009 y hasta ahora, faltaba la decisión política de efectivizarla", apuntó el abogado de los trabajadores.
Los trabajadores la cooperativa Fábrica sin Patrones (FASINPAT), que desde hace más de una década sostienen la producción de la fábrica llevada a la quiebre por sus antiguos dueños, recibieron en mano el decreto 1967/12 junto a integrantes del Sindicato Ceramista.
El abogado de los trabajadores, Mariano Pedrero señaló que "esto no termina la expropiación. Es una muy buena noticia, es un paso adelante porque no se puede retroceder". "Lo que resta es que la justicia entregue la fábrica a los trabajadores de Zanón. Una vez que la provincia haga el depósito judicial, el Juzgado Comercial 1 de Buenos Aires debe proceder a entregar la fábrica".
Pedrero indicó que "desde que se aprobó la ley de expropiación en agosto del 2009 y hasta ahora, faltaba la decisión política de efectivizarla. Fue una lucha de muchos años de los trabajadores". Además, destacó que "esto nos da la tranquilidad de que la ley no se puede caer. Ya no puede haber orden desalojo".
"También nos permitirá encarar la necesaria renovación tecnológica de la fábrica porque en la industria cerámica cada ocho años hay obsolescencia y eso a su vez va a permitir mejorar la producción, aumentarla como también los puestos de trabajo", apuntó el abogado.
El secretario general del Sindicato Ceramista, Marcelo Morales expresó que "hace años que esperamos y hoy dimos un paso muy importante". Estimó que "en una semana esté destrabándose la entrega de la fábrica a los trabajadores".
En el mes de octubre de 2000 la familia Zanón, propietaria de la fábrica, despidió al personal y cerró el emprendimiento. Los trabajadores resistieron la medida, se apostaron frente a la fábrica y decidieron ocuparla y ponerla en producción.
La decisión de los obreros fue apoyada por miles de personas en sucesivas manifestaciones que impidieron en ese entonces, el desalojo de las instalaciones ordenadas por la justicia.
Un pronunciamiento de la justicia civil y comercial de Neuquén que condenó a los propietarios por vaciamiento de la fábrica, abrió el camino para que nueve años después, la Legislatura provincial aprobara la ley de expropiación que se ve completada hoy con el decreto del Poder Ejecutivo neuquino.
Bibliografía para consultar y trabajar: http://www.lavaca.org/libros/sin-patron/
Teniendo en cuenta cada video, responder las siguientes preguntas...
¿Qué es para ustedes consumir?
En el momento de consumir un producto, ¿consideran los recursos naturales que se necesitaron para producirlos? ¿Por qué?
¿Por qué, consideran ustedes, algunos sectores de la población mundial consumen cada día más?
Lean algunos fragmentos del informe “Por qué hablamos de consumo responsable”, elaborado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en el marco del proyecto “Década por una Educación para la Sostenibilidad”.
a) Para orientar el análisis utilicen esta guía:
Identifiquen las referencias a la desigualdad entre países ricos y países pobres en relación con el nivel de consumo y el nivel de calidad de vida de la población.
Identifiquen las consecuencias sociales y ambientales del hiperconsumo.
Identifiquen la relación entre publicidad e hiperconsumo.
Identifiquen las acciones propuestas para resolver el problema del hiperconsumo y sus consecuencias negativas.
2. Analizar las siguientes imágenes:
¿Qué crees que están queriendo decir?.
Armar una historia breve con las tres imágenes.
3. Propuesta de cierre: ¿Qué proponen los videos? ¿Qué podemos hacer para cuidar el medio ambiente?